La estimulación temprana tiene como objetivo proporcionar información al cerebro a través de los sentidos antes de alcanzar una madurez neurológica para lograr el máximo desarrollo de sus potencialidades. A mayor estimulación, mejor desarrollo, aumento de potencialidades y, por tanto, mayor inteligencia.

En los primeros años de vida es cuando se produce el mayor desarrollo neuronal, para después, poco a poco, ir desapareciendo. El cerebro de un bebé recién nacido tiene un 30-60 por ciento más de neuronas que el de un adulto; además, las sinapsis, las uniones entre las neuronas, son más abundantes y alcanzan su densidad máxima, motivo por el cual resulta fundamental aprovechar este período para promover su estimulación respetando, en todo momento, los períodos sensitivos de cada niño.

Nuestra finalidad es ofrecer a nuestros alumnos una serie de experiencias que le permitirán formar las bases para la adquisición de futuros aprendizajes, y darles la oportunidad de convertirse en personas sanas, inteligentes y equilibradas. Siguiendo el método de Glenn Doman, nos apoyaremos en el programa de conocimiento enciclopédico con el uso de los bits de inteligencia y en el programa físico de desarrollo básico (PDB).
El PDB tiene como objetivo estimular el cerebro para ayudarle a crear las máximas conexiones neuronales posibles. Dicho programa desarrolla las áreas vestibulares del cerebro, responsables de la integración de la información sensorial.

  • El programa cumple varias funciones importantes:
  • Organiza al cerebro medio
  • Mejora la convergencia visual
  • Desarrolla la coordinación ojo-mano
  • Optimiza el desarrollo neuromotor


Todo ello se trabaja a través de actividades como el gateo, arrastre, escalera de braquiación, carrera, que ayudan a mejorar la lateralidad del cerebro y ayuda a minimizar posibles problemas de aprendizaje. Con estos ejercicios se hace posible el desplazamiento organizado y equilibrado del cuerpo, ya que implica el movimiento del brazo derecho en sincronía con el pie izquierdo y viceversa. Gracias a ello se van creando las rutas de información neurológica entre los dos hemisferios, esto quiere decir que va a facilitar el paso de información esencial de un hemisferio a otro, permitiendo la maduración de las diferentes funciones cognitivas.

Para finalizar destacar que nuestro propósito no es desarrollar niños precoces, ni adelantarlos en su desarrollo natural, sino ofrecerle una gama de experiencias que le permitirán formar las bases para la adquisición de futuros aprendizajes.